Saltar al contenido

Cómo vivir Amanita

Una experiencia que creamos entre todos

Amanita es más que lo que sucede en los escenarios. Es, sobre todo, la manera en la que elegimos compartir esos días juntos.

Esta es una invitación a cuidar el espacio que compartimos y a recordar que cada gesto, por pequeño que parezca, forma parte de lo que sucede y da vida a la experiencia.

Antes de empezar

La experiencia es el resultado de la forma en que la vivimos.

Cada persona llega a Amanita con su propia historia. La diversidad de experiencias y formas de ver el mundo es parte de lo que enriquece nuestra comunidad.

Para vivir al máximo la experiencia y crear un espacio en el que realmente podamos abrirnos y conectar, nos parece importante compartir algunos principios:

  • Estar presentes
  • Respetarnos
  • Cuidar nuestros límites
  • Tener en cuenta a quienes tenemos alrededor
  • Ser responsables del espacio que compartimos
01Mente y corazón abiertos

Dejá que la experiencia te sorprenda.

Comunidad y encuentro en Amanita

La invitación es acercarte con curiosidad, abrirte a nuevas experiencias y permitirte descubrir algo que quizás no estabas buscando.

Tal vez llegues por la música y termines encontrando una práctica que no imaginabas. Quizás vengas por un taller y termines bailando hasta el amanecer. Muchas veces, lo más valioso aparece en aquello que no habíamos planeado.

Abrite también a las personas que tenés alrededor: van a ser quienes compartan con vos estos cuatro días, y con quienes se retroalimente esta experiencia.

Animate a participar. Probá algo nuevo. Abrite a los demás y sumergite de lleno en la experiencia.

02Presencia plena

Desconectarnos para conectar.

Naturaleza y pausa en Amanita

Durante gran parte del año vivimos pendientes de pantallas, mensajes, planes y de todo lo que sucede en otros lugares.

Amanita es una oportunidad para estar presente. Para conectar con lo que está sucediendo a nuestro alrededor, con nuestro cuerpo y con las personas que estamos compartiendo.

Durante unos días nos transportamos a otro espacio, a otro ritmo y a otra forma de vivir. Permitite estar ahí por completo.

En la práctica: el celular
  • Usá el teléfono solamente cuando realmente lo necesites. El celular muchas veces nos lleva otra vez hacia afuera, justo cuando la experiencia nos está invitando a encontrarnos adentro.
03Participación activa

No hace falta hacer todo. Pero animate a ser parte.

Talleres y charlas en Amanita

Cada uno construye su propio recorrido y vive Amanita a su ritmo. Podés bailar durante horas, participar de tres talleres seguidos, descansar bajo un árbol o pasar una tarde conversando con alguien que acabás de conocer.

Participar no significa estar siempre haciendo algo. Significa involucrarte con aquello que elegís vivir y estar realmente presente.

La participación de cada persona forma parte de un tejido que construimos entre todos. Cada encuentro, cada aporte y cada gesto le da forma a la experiencia.

En la práctica: formas de ser parte
  • Participar de una clase espontáneamente.
  • Saludar a tus vecinos de carpa y preguntarles cómo se sienten.
  • Compartir una charla alrededor del fuego.
  • Recomendar un taller que te haya gustado.
  • Cuidar el espacio y ofrecer ayuda.

Entre todos, somos uno creando la experiencia.

04Expresión auténtica

Un espacio para explorar quiénes somos y quienes queremos ser.

Arte, juego y expresión en Amanita

Amanita busca ser un lugar donde podamos expresarnos con mayor libertad: bailar como sentimos, vestirnos como queremos, jugar, crear, emocionarnos y vivir versiones nuestras que quizás no encuentran tanto espacio en la vida cotidiana.

La expresión auténtica no tiene una única forma. La libertad está en poder encontrarnos sin sentir que tenemos que encajar, permitiéndonos ser nosotros mismos.

Dejarnos ver, abrirnos y compartirnos tal como somos puede ser una de las experiencias más lindas y transformadoras de Amanita.

Cada persona trae una historia, una sensibilidad y algo propio para compartir. Nuestra libertad también crece cuando celebramos la singularidad de los demás.

Ser uno mismo también es una experiencia colectiva.

05Respeto, límites y consentimiento

La conexión siempre empieza por el respeto.

Comunidad y encuentro en Amanita

Amanita puede generar encuentros genuinos, cercanos y espontáneos. Para poder vivirlos con libertad, es fundamental que todas las personas nos sintamos cómodas, cuidadas y respetadas.

La verdadera apertura reconoce los límites: los propios y los de los demás.

En la práctica: pedir y dar consentimiento
  • Antes de tocar, abrazar, fotografiar, filmar o involucrar a alguien en una dinámica, preguntá y esperá su respuesta antes de avanzar.
  • Un sí debe ser libre, claro y presente: el silencio o la duda no significan consentimiento.
  • Todas las personas pueden cambiar de opinión, retirarse o marcar un límite en cualquier momento.
06Cuidarte para disfrutar

Escuchá tu cuerpo y respetá tus tiempos.

Movimiento y bienestar en Amanita

Es normal querer hacer todo, pero para disfrutar la experiencia al máximo es fundamental descansar, encontrar nuestro propio ritmo y reconocer nuestros límites.

No sigas el ritmo de otras personas. Cada cuerpo, cada energía y cada experiencia son diferentes.

Descansar, pedir ayuda o retirarte de una actividad también son formas de participación consciente.

Cuidate y cuidá también a quienes tenés alrededor. Si ves a alguien que necesita ayuda, ofrecé tu apoyo.

Un pequeño gesto puede marcar una gran diferencia.

En la práctica: cómo cuidarte
  • Mantenete hidratado.
  • Comé y dormí lo necesario.
  • Protegete del sol y del frío.
  • Usá protección auditiva cerca de los escenarios.
  • Frená cuando tu cuerpo te lo pida.

A veces alcanza con saber que podemos contar unos con otros.

07El corazón de la experiencia

Por unos días, hacemos de Amanita nuestro hogar.

Comunidad y encuentro en Amanita

La comunidad no nace solamente porque muchas personas estén juntas. Se construye en cada gesto, en cada encuentro y en la forma en que elegimos habitar el espacio compartido.

Durante cuatro días, nuestras acciones influyen en la experiencia de quienes tenemos alrededor.

La energía de Amanita la creamos entre todos. Ser amables, respetuosos y estar disponibles para los demás nutre el clima de toda la experiencia.

Cada acción individual le da forma a la experiencia colectiva.

En la práctica: pequeños gestos
  • Cuidá los espacios compartidos.
  • Respetá el descanso de los demás.
  • Ofrecé ayuda cuando sientas que alguien puede necesitarla.
  • Escuchá, abrite y animate a acercarte a otras personas.

Más allá del festival

La transformación empieza adentro y continúa afuera.

Amanita dura cuatro días, pero las formas de encontrarnos, cuidarnos y compartir que practicamos durante este tiempo pueden acompañarnos más allá del festival.

La experiencia termina. Los escenarios se apagan. Volvemos a nuestras casas y rutinas. Pero algo de lo vivido vuelve con nosotros: una forma distinta de mirar, de escuchar, de acercarnos a otras personas y de estar presentes.

Porque, aunque cada persona vuelva a su propio camino, todos llevamos con nosotros algo de lo que vivimos juntos.

Una experiencia que co-creamos entre todos.

Una parte de la experiencia vuelve con cada uno.

SOMOS UNO.

Preparate para vivir la mejor experiencia

Antes de llegar a Amanita.

Para conocer qué llevar, cómo llegar, horarios, camping, servicios, elementos permitidos y recomendaciones prácticas.

Entradas